Gas natural: el combustible 50 por ciento más barato que la gasolina

Desde hace décadas la gasolina se ha convertido en un combustible indispensable para los mexicanos, sin embargo el gas natural es otro recurso que cumple con las mismas funciones, contamina menos, es hasta 50 por ciento más barato e incluso ya hay algunas estaciones de servicio que ofrecen el producto en México.

Luis Felipe Chavarría Escobar, presidente del Comité de Gas Natural Vehicular de la Asociación Mexicana de Gas Natural, explica que este recurso “es benéfico porque es un material 50 más barato que la gasolina, reduce la emisión de dióxido de carbono hasta en un 70 por ciento y, además, es más seguro porque es un material que se disuelve en el aire y reduce las probabilidades de que haya una explosión”.

El total, el presidente del Comité calcula que hay 35 estaciones de servicio que ofrecen este producto en todo el país y son 18 mil 500 carros los que utilizan este energético.

Comsustenta es una de las empresas que comercializa este combustible. Fue creada hace cuatro años y el litro de gas natural lo vende a 9.90 pesos. Su primera estación de servicio fue construida a las afueras del Metro La Paz, donde conductores particulares y del transporte público llenan sus tanques para trabajar durante el día.

Javier Vargas es uno de los clientes de Comsustenta.  Él trabaja en la ruta que va del Metro La Paz a San Vicente Chicoloapan y asegura que “yo puedo llenar mi tanque de gas una vez al día y me alcanza para realizar hasta diez recorridos ida y vuelta. La capacidad de mi cilindro es de 65 litros y para hacer esos viajes gasto como 45 litros. Antes gastaba mil pesos en gasolina, pero ahora sólo es la mitad”.

Quienes trabajan en la industria del gas natural explican que por el momento se han enfocado primordialmente en captar clientes del transporte público.

“Históricamente así ha sido. En Colombia también se inició vendiendo el producto a los trabajadores de ese sector y ahora son miles de autos particulares los que funcionan con este energético”, explica Luis Felipe Chavarría, quien también es director de Enco GNV, una empresa que tiene estaciones de servicio en la CDMX, Jalisco, Puebla, Monterrey y Estado de México.

Al respecto del desabasto de gasolina que se ha vivido en el país durante la última semana, la Asociación Mexicana de Gas Natural emitió un comunicado donde señala que “contar con diversificación en combustibles vehiculares, contribuiría a evitar la paralización de actividades económicas”, e invita a que unidades del transporte público, así como las flotillas de empresas, consideren utilizar este recurso como una fuente de energía alterna.

Sin embargo, a pesar de los bajos costos, quienes forman parte de la industria también  aconsejan adaptar el automóvil y mantener el tanque de gasolina al mismo tiempo, pues debido a que hay pocas estaciones de servicio de gas natural se correría el riesgo de que un carro se quede varado por falta de combustible. 

¿Qué se necesita para utilizar gas natural?

Para que un automóvil pueda utilizar gas natural debe cumplir ciertos requisitos. Eduardo Quiroz, director de desarrollo de Comsustenta, menciona algunos: “El carro debe tener una máquina afinada y no emitir humo negro. También hay carros que ya no se pueden por convertir por su antigüedad, porque ya no pasan las verificaciones”.

Si un automóvil cumple con esos requisitos, es necesario adaptarle un tanque especial para que pueda funcionar con gas natural.

Según Combucar, una compañía experta en conversiones móviles consultada por EL UNIVERSAL, instalar un tanque de 16 litros a un carro tipo sedán tiene un costo de 37 mil pesos. Adaptar un tanque de 60 litros a una vagoneta cuesta 65 mil pesos. Y por último, para colocar un tanque de 76 litros a un microbús hay que desembolsar 85 mil pesos.

Esto quiere decir que para llenar el tanque de un auto sedán se necesitan aproximadamente 158 pesos, mientras para llenar el de un microbús se requieren alrededor de 752 pesos.

Hasta noviembre de 2018, el gas natural fue clasificado por la Secretaría de Energía como “el combustible más económico comparado con el GNL, el combustóleo, el gas LP y el diésel”. Esto fue publicado en el Prontuario Estadístico de la Dirección de Gas Natural y Petroquímicos.

Empieza la operación de buses a GNV en Puebla, México

El gobierno de Puebla inició las pruebas de los primeros autobuses completamente a gas natural para la línea 3 de la Red Urbana de Transporte Articulado (RUTA). Se trata de un bus articulado Scania y un Mercedes Benz de tipo padrón, cuya capacidad es de 120 y 60 pasajeros respectivamente. La primera etapa de la RUTA 3 tiene una inversión de casi 250 millones de pesos.

Este recorrido tendrá una longitud de más de 15 kilómetros y contará con dos terminales, una en Valsequillo y otra en la CAPU (Terminal Central de Autobuses de Pasajeros de la Ciudad de Puebla), así como de 28 paraderos. Se prevé que empiece a funcionar en agosto de este año.

La línea 3 de RUTA será sustentable y una “línea verde” como prometió el gobernador Tony Gali Fayad, ya que las unidades funcionarán con gas en lugar de diesel. Esta red de transporte contará con 72 buses que funcionarán con gas natural, a fin de reducir la emisión de contaminantes y contribuir a preservar el medio ambiente.

La Secretaria de Infraestructura, Movilidad y Transportes, Martha Vélez, detalló que los 28 paraderos contarán con rampas de acceso para personas con discapacidad y que se sembrarán 2.300 árboles. La línea prestará servicio a más de 90 mil personas al día y conectará con las dos existentes (líneas 1 y 2), lo que permitirá mejorar la movilidad en la zona metropolitana y reducirá los tiempos de traslado en un 20%.

El negocio argentino del gas natural que seduce a México

Desde 2015, empresas mexicanas analizan a fondo el funcionamiento del negocio de gas natural en el sur de América y sostienen pláticas con autoridades y compañías de este país para aprovechar sus estrategias. 

Por Enrique Hernández

Buenos Aires, Ar­gentina.- Es difícil no voltear a ver a las volup­tuosas mujeres vestidas de colegialas: son las despa­chadoras de la estación de servicio de gas natural ubicada en Morón, el centro bancario, financiero y político de la Provincia de Buenos Aires.

Es el marketing que despliegan las empresas blancas, o sin marca, para aumentar la venta del gas natural usado por 2.48 millones de vehículos en Argentina y arrebatarle clientes a las petroleras YPF, Shell, Axion, Esso y Oil.

Desde el inicio de 2015, empre­sas mexicanas analizan a fondo el funcionamiento del negocio de gas natural argentino, planean instalar estaciones de servicio diseñadas en Argentina y sostienen pláticas con autoridades y compañías de este país para exportar las estrategias.

La distribución del gas natural en la República Mexicana es un negocio virgen y poco explorado. El claro ejemplo son los 6,000 vehículos que circulaban con este combustible a mediados de año por las calles, según la Asociación de Mexicana de Gas Natural (AMGN).

Pero los números y la perspectiva cambiarán muy pronto.

Para 2020, la Secretaría de Ener­gía (Sener) estima que circularán tres millones de automóviles con sistemas de gas natural en México.

Para atender ese mercado se necesita infraestructura, la cual no existe bajo el actual esquema de gasolineras bajo la franquicia Petróleos Mexicanos (Pemex). Pero la reforma energética, propuesta en agosto de 2013 por el presidente Enrique Peña Nieto y aprobada casi un año des­pués por el Congreso de la Unión, abre la competencia en la venta de combustibles en México.

A partir del 1 de enero de 2016, los permisos para el expendio al pú­blico de gasolinas, diésel y gas natu­ral serán otorgados por la Comisión Reguladora de Energía (CRE), es decir, para esa fecha las empresas privadas mexicanas y extranjeras ya venderán y comercializarán cual­quier combustible en este país.

“La industria de gas natural lleva más de 14 años en el país, pero en los últimos cuatro años ha venido tomando un fuerte impulso, principalmente en 2015 es donde los inversionistas nacionales y extran­jeros han volcado su mirada a este sector”, señala Tania Ortiz Mena, presidenta ejecutiva de la AMGN. “Durante los dos últimos años el crecimiento en estaciones de servicio de gas natural ha sido de 100% y este año será el inicio del despegue definitivo de esta industria”.

El principal gancho a ser inyecta­do entre los consumidores acostum­brados a comprar gasolinas caras es simple: “El gas natural es económi­co, ecológico y seguro”, dice la em­presaria. “Permite obtener ahorros de hasta 50% con respecto al costo de otros combustibles convenciona­les como diésel y gasolina”.

Compañías como Neomexicana (filial de Grupo Diavaz), Natgas, Gas Natural Uruapan, Gas Natural de Juárez, Combustibles Alternos Sustentables, Grupo Transre­gio y Grupo Martínez García, la colombiana Gazel y la española Gas Natural Fenosa ya avanzan con estrategias agresivas para arreba­tarle mercado a los gasolineros en México. Amenazan también con quedarse con la mejor rebanada en la venta de combustibles en el país.

“Todo lo que está en México para la distribución de gas natural en automotores es argentino”, pre­sume con mucho entusiasmo José Luis Esperón, vicepre­sidente ejecutivo del Insti­tuto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), un organismo dedicado a ayudar a productores industriales y pequeñas empresas en Argentina.

Este año, la empresa Neomexi­cana se llevó 49 estaciones de compresión a México, las cuales compró a la firma Aspro y está en proceso de instalación, relata en entrevista el funcionario, encargado también de recibir a los empresa­rios con interés por hacer negocios con compañías argentinas.

“La filial de la empresa de Diavaz tienen el interés de desarrollar el mercado de gas vehicular en Méxi­co”, agrega.

Las estaciones del grupo colom­biano Gazel, que abastecen la flota vehicular y de camiones del Gobier­no del Distrito Federal y de algu­nas sus delegaciones, es otro caso puntual del interés despertado por el uso del gas natural en la República Mexicana, recuerda.

Desde hace varios años los em­presarios colombianos venden ese combustible en México.

“En la actualidad están instalados 40 equipos en el mercado mexicano, lo que significa es una estación de gas natural con compresor, surtidor, almacenaje y demás instrumentos para distribuir que son inexistentes en México”, dice por su parte Igna­cio Federico Molteni, representante comercial internacional de Aspro.

El mercado mexicano cobró mayor relevancia para las empresas nacionales y extranjeras en la dis­tribución de gas natural, debido a la aprobación de la reforma energética por parte del Congreso de la Unión, manifiesta el representante del prin­cipal fabricante de equipos para la venta del combustible con presencia y filiales en Estados Unidos, China, Italia y Brasil.

“A finales de abril de 2015 estuvi­mos en contacto con una delegación de empresarios mexicanos, que visitó y estuvo en Argentina en un seminario sobre gas natural”, dice el directivo. Ese seminario fue más una reunión de negocios.

Ahí los empresarios expli­caron que hay gran demanda del combustible, además que el mercado se fortalece con la construcción de gasoductos en México y Estados Unidos, recuerda Molteni.

“Hemos trabajado con Neo­mexicana y con otros clientes par­ticulares para venderles equipo para cargar gas natural a autobuses. Ya hemos cerrado negocio con otras cuatro o cinco empresas mexicanas”, revela el directivo.

En 2015, Aspro venderá entre 20 y 25 equipos para la comercialización de gas natural vehicular en México.

El corporativo argentino ve un aumento de entre 25 y 50% en ventas de equipos para 2016, especialmente para la carga de combustibles de autobuses del transporte público de la Ciudad de México, Monterrey, Guadalajara y Baja California. Un negocio que apenas empieza y que irá en franco crecimiento por el nuevo mapa energético en México.

“También vimos que hay en el futuro un potencial para usar gas natural en los vehículos en México”, refiere el vicepresiden­te del INTI.

La oportunidad se da por el gas natural descubierto en Estados Unidos y su bajo precio, así como por el potencial para extraer el combustible en la Cuenca de Burgos (ubicada en Coahuila, Nuevo León y Ta­maulipas) y por la construcción del gasoducto de Los Ramones, afirma José Luis Esperón. Todo se prepara para la libre compe­tencia en un mercado paralelo al petróleo que no fue conquistado por las petroleras mundiales.

La apertura de las estaciones de gas natural es una buena noti­cia para México, porque rompe el monopolio y abre el negocio a to­das las empresas, subraya Andrés Eduardo Doña, secretario gremial de la Federación Obreros de Estaciones de Servicios y GNC, Garages, Playas de Estacionamiento y Lavaderos de Autos y Gomerías de la República Argentina (FOESGRA).

El líder sindical recomienda ser muy cuidadoso en que la competen­cia no genere campañas de marketing donde se discrimine a las mujeres.

“Aquí en Argentina, las empresas sin marca pedían a las empleadas usar uniformes de colegialas o pantalón corto, ajustado y elastiza­do, pero se erradicó la práctica por la presión de una campaña contra la violencia de género”, expone.

La última campaña de colegialas más criticada, al exponerse en la televisión y en varias páginas en periódicos argentinos, se presentó en noviembre de 2014.

Fue prohibida por el Ministe­rio del Trabajo al ser considerada discriminatoria por el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI).

“La competencia de las distri­buidoras de gas natural sin marca es muy difícil, debido a que enfrentan a las petroleras como Shell, YPF, Axion, Esso, Oil, Petrobras”, dice el representante de 40,000 emplea­dos en Argentina. Son marcas consolidadas y conocidas por los consumidores.

El uso de las colegiales en Ar­gentina cobró relevancia en los dos últimos años, porque se denuncia­ron a más de 20 pequeñas empresas por usar esa estrategia.

Donde más se presentó ese con­flicto fue en la Provincia de Buenos Aires, el mayor polo comercial y social de la economía argentina, recuerda el representante sindical. Actualmente, el gas natural es quien mueve a la economía de varios países del mundo.

Otras experiencias

El freno al gas natural en México se quitó con la instalación de nuevas estaciones de servicios, pero falta inyectarle este nuevo ADN a los au­tomovilistas como sucede en Irán, China, Pakistán y Argentina.

Al 31 de marzo de 2015, por las calles y avenidas de Irán circulan a diario 4,068,000 vehículos de gas natural; en China hay una flota de 3,994,000 automóviles; en Pakistán son 3,700,000 unidades, y en Argenti­na se mueven todos los días 2,487,000 vehículos, según el Panorama Mun­dial del GNV, un análisis elaborado por NGV Journal.

Argentina es la mayor nación de América Latina donde se usa gas na­tural en los automóviles y vehículos pesados, y el negocio de reparto de ese combustible está en manos de 1,939 estaciones de servicios.

Brasil es el segundo mercado más importante de Latinoamérica, ya que cuenta con un parque vehicular de 1,781,000 automóviles que usan gas natural, y son abastecidos por 1,805 estaciones de servicio.

El tercer puesto es Colombia, donde circulan medio millón de automotores a gas natural y tiene 800 estaciones de reabastecimiento, dice la publicación.

La realidad de México no es tan buena. Sólo hay registrados en la base de datos de NGV Journal ocho estaciones de reabastecimiento para unos 2,620 vehículos, una cifra dis­tante a la registrada por la Asociación Mexicana de Gas Natural.

Pero ya inició un cambio en el mapa de estaciones de servicio, en donde ya vieron un negocio.

“Las estaciones de gas natural son exactamente iguales a las de gasolina, también tienen sus tiendas de con­veniencia, cajeros, baños, tienen el mismo esquema franquiciado, que las de combustibles líquidos”, manifiesta René Sánchez, gerente de Mercado Industrial Terciario y Soluciones Energéticas de GNF México.

Ya llegó el momento de la duali­dad de las gasolineras, eso significa que venderán todos los combus­tible y darán cualquier servicio relacionado con la vida coti­diana, añade el directivo de la compañía de origen español.

Actualmente, hay un proyecto realizado con los gobierno federal y estatal para que en el Distrito Federal y Monterrey se transformen un millón de vehículos a gas natural antes de 2018, pronostica el directivo.

“Adicional a eso existen los proyectos de autoconsumo que están orientados a los transportes urbanos de la ciudades y transporte de carril confinado, como el Metrobús de la Ciudad de México o la Ecovía en Monterrey”, puntualiza.

“La Ecovía en Monterrey desde su origen nació con el gas natural vehicular, así como esa hay otras ciudades con mucho interés y hay estaciones en construcción en Toluca, San Luis Potosí, Aguasca­lientes y Celaya”, agrega.

Los empresarios mexicanos y extranjeros ya crearon su franquicia y marca de estación. Por ejemplo: “Está la empresa Gazel, que es un consorcio extranjero, y le damos el gas y ellos hace la comprensión para llevarlo al usuario final en la Ciudad de México, tenemos al Grupo Martí­nez García, en Monterrey; a Natgas, en Querétaro y nosotros tenemos las estaciones”, añade René Sánchez. El negocio ya también lo siguen de cerca los gasolineros y no se quedan atrás.

“La reforma energética abre el abanico para que una estación de servicio pueda convertirse en una estación de servicio mul­timodal”, dice José Ángel García Elizondo, presidente de la Organi­zación Nacional de Expendedores de Petróleo (Onexpo). “No sólo suministrará gasolina y diésel, sino también en una estación de servicio se podrá suministrar gas natural vehicular, gas LP, biocombustibles, etanol, incluso electricidad con el concepto de electrolineras”, concluye García Elizondo.

Si todo marcha como esperan, es cuestión de meses para ver estaciones de servicio fabricadas en Argentina. Lo que no sabemos todavía es si la estrategia de marketing con colegialas también será importada.